OTORGAN PRISIÓN DOMICILIARIA AL PADRE ARISTEO BACA

Por padecer de una obstrucción pulmonar crónica, que podría resultar en una pulmonía, además de otros padecimientos relacionados con la próstata y alta presión, un juez determinó que el exsacerdote católico Aristeo Trinidad Baca, de 74 años, se mantenga en su domicilio mientras enfrenta el proceso judicial donde le acusan por los delitos de violación y abuso sexual agravados.

Lo anterior se determinó durante una audiencia de revisión de medidas cautelares que duró cinco horas en la Sala Cuatro de la Ciudad Judicial y que fue encabezada por el juez Félix Aurelio Guerra Salazar.

Trascendió que ayer mismo salió de prisión pero hasta el momento se desconoce dónde se encuentra, si tendrá vigilancia o si portará algún brazalete de seguridad como sucede con otros acusados que enfrentan su proceso en libertad.

La audiencia se declaró de carácter privado pero el resultado fue confirmado al final por Rosalba Salcido, vocera del Poder Judicial del Estado.

Baca fue arrestado con orden judicial por policías ministeriales el sábado 9 de febrero y pasó 15 días en prisión, luego de que la jueza de Control Raquel Carlos Ávila consideró que existían pruebas suficientes para presumir que el párroco cometió los delitos graves, por lo que dictó prisión preventiva el 14 de febrero, decisión que ayer se revirtió con otro criterio.

La defensa de Aristeo Trinidad Baca, de 74 años, presentó ayer ante el juez Guerra Salazar varias pruebas y testigos relacionados con la condición de salud del detenido.

Los abogados de Baca solicitaron que fuera enviado a su domicilio mientras enfrenta el proceso judicial por violación sexual y abuso sexual agravado, ya que su salud corre el riesgo de deteriorarse.

Médicos que atendieron los padecimientos del párroco con anterioridad testificaron durante la audiencia de ayer que el acusado tiene una obstrucción pulmonar crónica que pudiera generar una pulmonía en la prisión.

Además expusieron que tuvo un derrame cerebral hace cinco años, problemas de presión arterial y de próstata, lo que pone en riesgo su condición física.

Félix Aurelio Guerra Salazar escuchó a cada uno de los testigos e inspeccionó las pruebas presentadas en la revisión de la medida cautelar de prisión preventiva.

Luego de casi cinco horas de deliberación donde el Ministerio Público no cedía a la petición de la defensa, el juez determinó que Aristeo Baca permanezca en resguardo domiciliario y dictó los oficios a la Fiscalía de Penas y Medidas Judiciales para que así se hiciera a partir de ayer y que abandonara las instalaciones del Cereso Estatal 3.

Baca está acusado de violación sexual agravada y abuso contra una niña que al momento del supuesto delito tenía 8 años y que era monaguilla en la parroquia Santa María de la Montaña, donde él oficiaba.

Fue detenido con una orden de aprehensión el sábado 9 de febrero por agentes de la fiscalía de Género afuera del asilo Santa María, en la colonia del mismo nombre.

Ese día ingresó al Cereso estatal 3 y se mantuvo en el Área de Ingresos compartiendo celda con otros reclusos, según la Fiscalía de Penas y Medidas Judiciales.

Hasta el pasado sábado las autoridades del penal únicamente permitían que lo visitara una hermana, una sobrina y dos amigos muy personales acompañándose del abogado del párroco.

Todas las diligencias del proceso judicial se desarrollaron a puerta cerrada, y a diferencia de otros juicios, se ha prohibido el acceso a los medios de comunicación para que documenten el procedimiento.

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